lunes, 19 de enero de 2015

BELLE AND SEBASTIAN - GIRLS IN PEACETIME WANT TO DANCE (2015)

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Cuando supe que Belle And Sebastian lanzaría un nuevo trabajo no sentí lo que cabría esperar de un fan enamorado de sus primeros cinco álbumes. Sucede que han pasado ya más de diez años desde el último de esos cinco. Calibraron nuevas influencias, adoptaron métodos diferentes de trabajo, ni siquiera hicieron ascos al loudness war. Tal y como tienen ellos todo el derecho de probar nuevos caminos y sonidos, yo por mi parte les daba la espalda sin ápice de culpa (y con cierta pena) mientras buscaba belleza en otras bandas y canciones. Así funciona para mí. Pero nunca les he perdido el rastro del todo. Quizá (no, quizá no, de hecho) por ese pasado sus nuevos LPs aún podían generar expectativa y, lo más importante y la razón por la que aún no les negamos el saludo, todavía lograban emocionarnos en contadas ocasiones (¿tres o cuatro cortes por disco nuevo, tal vez?). Me refiero en concreto a "I Did't See It Coming", la BELLÍSIMA canción de Sarah Martin con que empieza su penúltimo disco. No podía quitarme su melodía de la cabeza, la ponía a todas horas, se la dediqué a mi por entonces novia, veía una y otra vez el videoclip. Era dulce, frágil, había en ella una esperanza emanando a borbotones. ¿Por qué diantres, se preguntarán ustedes a punto de dejar de leer esto, hablo de una canción de hace casi cinco años? De lo que tendría que estar contándoles es acerca del nuevo disco de nuestra (ex) banda favorita de Glasgow. Sucede que, lo crean o no, gran parte de las intenciones de este fresquito Girls In Peacetime... pueden explicarse con el make me dance I want to surrender que como un mantra no deja de repetir Murdoch a medida que la canción avanza y mientras no para de bailar en el clip promocional.

Son esos versos los que repite antes de empezar con The Party Line, el primero de los avances del nuevo álbum, en el Festival de Pitchfork de octubre del año pasado. Se trata de una presentación reveladora. Si bien nunca fueron reacios a moverse sobre el escenario y hacer del concierto una celebración, lo que se ve son diversos y numerosos juegos de luces, gigantes siluetas danzantes como fondo de escenario, sintes a mansalva y constantes golpes de platillo similar a cualquier clímax discotequero. Aunque ahora la canción me encanta, lo primero que pensé fue si era otro remix, similar a los incluidos en el recopilatorio The Third Eye Centre. Buscando más canciones nuevas doy con Enter Sylvia Plath y viene el espanto. ¿Es Belle And Sebastian, la intro de un videojuego noventero o la alarma de un Nokia? La escena se repite pero es todavía peor: Stuart Murdoch lleva una keytar.

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Pocas semanas después era el turno de Nobody's Empire, segundo adelanto con vídeo y todo, y para entonces ya sabíamos el título del LP y la imagen de portada. Lo que nos lleva al otro tema del disco: la política. Incluso toda la banda se fotografía sosteniendo los diarios escoceses del 18 de septiembre, día del referendo para independizarse de Inglaterra (Glasglow fue una de las ciudades con mayor porcentaje de voto a favor, aunque finalmente ganó el "NO"). Murdoch se apresura en matizar: "Alguien tratando de hacer un disco político es alguien haciendo un disco aburrido. Es lo que la gente hace cuando ha renunciado a la vida y el romance". Ambos elementos están muy presentes en toda la carrera de Belle And Sebastian, incluso en proyectos fuera del grupo como God Help The Girl, la película que Murdoch escribió y dirigió el 2013. También lo está en este disco desde la primera canción, la ya mencionada Nobody's Empire. Se trata de su composición más personal a la fecha, contándonos de sus profundos problemas de salud durante la adolescencia, sus visiones a medida que sanaba, lo que lo llevó a componer canciones y cómo perdió al amor de su vida (así es, aún no olvida ni olvidará jamás a Isobel Campbell) Confieso que no vi mayor gracia al principio y no volví a escucharla hasta que se filtró el álbum completo.

Tras escuchar estos doce cortes uno entiende mejor lo que quisieron transmitir. Es de agradecer que Belle And Sebastian, y en especial su compositor principal, sigan interesados en los mismos personajes: jóvenes atribulados con el sexo, sus discos, libros, y la negación a crecer. No es para nada un disco político pero ahora intentan (intentan, dije) describir además cómo la política afecta la burbuja propia de la edad. Y han querido aunar tal sensación con el escape que ofrece el baile. No siento que lo hayan logrado del todo. Ambas ideas parecen desentendidas una de la otra a medida que avanza un disco por ratos demasiado largo (62 minutos en edición normal) Quizá lo logren al cien por cien algún día y para ello vuelvan a cambiar de productor. El elegido para este álbum fue Ben Allen (quien ha trabajado con Deerhunter, Washed Out, CeeLo Green y Animal Collective), responsable de casi la totalidad de beats y sintes en este trabajo. Donde se le nota más es en la controversial Silvia Plath. Como ya les dije, no caí en ella desde el principio. ¿Qué importaba que se tratara de la notable escritora norteamericana? Eso no hace mejor a una canción pop. Pero olvidaba que de eso se trata finalmente. Y en este disco no encontrarán nada más POP que esto.

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Definitivamente es la primera mitad del álbum es la que más me gusta. Nobody's Empire (líneas como "Si vivimos por los libros y vivimos por la esperanza/¿eso nos hace dianas para los disparos?/Ahora te veo, eres madre de dos niños./Eres una silenciosa revolución" es de lo más bonito en lo que va del año), el cuento de alienación llamado Allie, la fiestera The Party Line (que en una radio de aquí duró varios días en el top del ranking), la dulce The Power Of Three, The Cat With The Cream con el gato como lo único puro y digno en un hogar lleno de gente horrible, Enter Silvia Plath homenajeando el Eurodisco. De lo que sigue no podría decir mucho ya que suena derivativo por momentos. Ever Had A Little Faith, por ejemplo, es una canción de la época Tigermilk/Sinister... a la que no encuentro mérito para haberla rescatado. Today es, como todo mensaje de paz, soporífero al igual que The Everlasting Muse y su confusión de ideas. Solo Sarah Martin y la potente The Book Of You (bajo retumbante, solo de guitara) más el dueto de Murdoch con Dee Dee Penny de las Dum Dum Girls en la saintetiennesca Play For Today logran despertarnos, ésta última durante más de siete minutos que casi ni se notan.

Rechacé este álbum en un principio, ahora me gusta más que antes. Y para eso, felizmente, no tuve que darle tantas vueltas. Pero lo que queda es la misma sensación de hace años. Buenas canciones, bastante disfrutables, y otras de las que me voy a olvidar el siguiente mes. No he vuelto a enamorarme, pero Girls In Peacetime Want To Dance mantiene la atención sobre ellos. Con el rabillo del ojo, todavía.

Girls In Peacetime Want To Dance
Belle And Sebastian, 2015
Matador Records

domingo, 4 de enero de 2015

LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO DE WOODY GUTHRIE

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Aún no apunto mis resoluciones para este nuevo año. No se rían. Los primeros días de enero todo es buena voluntad y buen ánimo, etc. Y ya que para muchos las vacaciones terminan y debemos volver al trabajo mañana, creo que hacer una lista de las cosas que queremos lograr (u olvidar) será un buen primer paso para que ciertas cosas mejoren. Además es divertido hacer listas. Si no lo creen vean estos propósitos de año nuevo escritos por Woody Guthrie el primer día de 1943 (o '42, la fecha no se conoce con exactitud). Treinta y tres promesas a uno mismo que harían palidecer a cualquier otra similar por la nobleza y simplicidad de sus enunciados. Algunos de ellos básicos en apariencia, pero comprensibles dada su errante vida en los trenes y las carreteras (lo que le valió conocer todo el territorio norteamericano). Junto con sus canciones, un reflejo del alma de un hombre eterno como Woody. Y un gran punto de partida para nuestros propios deseos.

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Esta es la lista traducida [y mis impertinencias entre corchetes]

01. Trabajar más y mejor.

02. Trabajar con un horario.

03. Lavarme los dientes si queda alguno.

04. Afeitarme.

05. Bañarme.

06. Comer bien (frutas, vegetales, leche)

07. Beber poco. [a menos que sea vino]

08. Escribir una canción por día.

09. Usar ropa limpia, verme bien.

10. Lustrar zapatos.

11. Cambiar calcetines.

12. Cambiar la ropa de cama con frecuencia.

13. Leer montones de libros buenos.

14. Escuchar mucho la radio. [en aquella época la radio no era la vergüenza que es ahora]

15. Aprender mejor de la gente.

16. Mantener el rancho limpio.

17. No estar sin compañía.

18. Estar alegre.

19. Mantener la máquina de la esperanza funcionando.

20. Soñar bien.

21. Depositar en el banco todo el dinero extra.

22. Ahorrar dinero.

23. Tener compañía pero no desperdiciar tiempo.

24. Enviar dinero a Mary y a los niños.

25. Tocar y cantar bien.

26. Bailar mejor.

27. Ayudar a ganar la guerra, vencer al fascismo. [Aún faltaban casi tres años para el fin de la Segunda Gran Guerra]

28. Amar a mamá.

29. Amar a papá.

30. Amar a Pete. [se refiere a Pete Seeger]

31. Amar a todos.

32. Decidirse.

33. Despertarse y luchar.


La imagen al inicio del post pertenece al ilustrador inglés Matt Pringle. A inicios del 2013 tuvo la buena idea de dibujar cada uno de los propósitos de Woody y publicarlos uno por día en su blog personal, recopilándolas un año después en un libro editado por él mismo (ya agotado). Pueden ver todas pinchando aquí

viernes, 2 de enero de 2015

KIKO AMAT - COSAS QUE HACEN BUM (2007)

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He buscado esta novela desde hace varios años pero cuando la encontré no la leí inmediatamente. Creo que se debió a que forma parte de la biblioteca donde trabajo y la seguridad de tenerla a la mano hizo que me enfoque en otras lecturas. Este libro habla un poco de esas actitudes. De la obsesión por la propia obsesión, de conseguir algo solo para ir a por lo siguiente. En esta su segunda novela Kiko Amat nos habla, sarcásticamente, de sus propias pasiones y mitologías. De sus años de juventud y baile, de amor por los discos, libros, historietas y los trapos más elegantes. La cantidad de referencias y name-dropping que ostenta con orgullo hace que puedas... no! que DEBAS encararlas lápiz y libreta en mano.

Esto es lo que ha venido a llamarse "novela de iniciación". Aquí el protagonista tiene apenas veinte años y consigo debe arrastrar las consecuencias de la muerte de sus padres. Es decir, mudarse de país a una ciudad del extrarradio y la crianza de una abuela anarquista que desde el primer momento se niega a educarlo convencionalmente. Lo que resulta es un adolescente solitario que a sus 16 años ya ha sido futurista, dadaísta, surrealista y situacionista. Listo para enfrentarse al instituto, las mujeres, los demás chicos y la novedad de la capital. ¿Dije "listo"? No nos engañemos. NADA te prepara para las cosas que te suceden por primera vez, y MENOS aún a esa edad. Por ello lo que hace BUM aquí es él, nuestro amigo Pánic Orfila, viviendo experiencias a la velocidad que lo permitan las drogas y las Vespas que roba. Conociendo los mejores discos de soul, nuevos looks, el amor, y la amistad construida a punta de puños y mandadas a la mierda. Su interacción con una pandilla de dandis y el papel que juega en sus actos subversivos es algo que también lo marca para el resto de su vida. Pánic es demasiado listo como para ignorar que todo eso lo está llevando al descalabro físico y emocional. Pero también, lo dijimos antes, es un adolescente lleno de obsesiones.

Uno de los varios puntos fuertes de la novela, junto con el gran sentido del humor y la proliferación de pistas, es el afán por el detalle. No se alarmen, no hay sillas descritas es dos páginas o capítulos narrando un paisaje ni nada por el estilo. Estamos ante un libro con influencias del pulp norteamericano, no ante un ladrillo literario ruso. Aquí adjetivos hay un montón, pero el autor prefiere usarlos para sus desopilantes símiles y la manera en que describe los ropajes de estos chicos y las sensaciones que causan las canciones que escuchan. En lo demás prefiere la acción, el disparar primero y preguntar después. Y eso es un triunfo que muchos escritores olvidan. No hay mejor manera de explicar a un personaje que poniéndolo a hacer cosas. ¿Tu personaje es un maldito loco? Pues no solo digas que lo es, que mejor haga locuras y así nosotros nos daremos cuenta.

La parte final, eso sí, resiente el puntaje final. Es derivativa y tiende a la repetición. Blandengue, en suma. La redención de su final incompleto hace que este bache no estropee la novela.

Quizá por eso Cosas Que Hacen Bum se lee prácticamente de un tirón. No es extraño que una productora española esté trabajando en la versión cinematográfica, cuyo borrador ha contado ya con la aprobación del mismo Kiko Amat. Cuándo estará lista es algo que aún no sabemos. De lo que estamos seguros es de estar ahí en primera fila para verla. O lo que es más real dada nuestras condiciones: seremos los primeros en descargarla.

Cosas que hacen BUM
Kiko Amat, 2007
Anagrama
300 páginas, rústica

miércoles, 31 de diciembre de 2014

PEGADITAS DE ORO 2014

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No estoy seguro si estos últimos doce meses han estado llenos de grandes discos en el sentido enciclopédico del término. Aquí en La Guerra Contra El Silencio tengo consideraciones diferentes y mido la importancia de mis canciones favoritas según la cantidad de vueltas que les he dado, lo mucho que sudé bailándolas, el tiempo que nos alegraron de camino al trabajo y lo fuerte que nos abrazaron al regreso, asegurándonos que a pesar de todo las cosas irán bien. Muchas de ellas están por llegar a casa, otras tendrán que esperar un poco más. Tampoco son solo veinte, pero una criba fue necesaria. Y aquí las presentamos, dispares entre sí pero todas compartiendo las mismas pulsaciones emocionales de quien esto escribe. Con la pretensión suficiente como para nombrar tanto a la escritora anarquista Voltairine de Cleyre, el Surrealismo, al Pierrot de la Comédie Italienne como a Michael Palin de los Pyton, el Modern Love de Bowie o al Joey de Friends sin perder en el camino la intención pop de los estribillazos y la melodía silbable. No quisimos agregar un segundo orden de preferencia, así que las ordenamos según fechas de lanzamiento.

ED HARCOURT - IN MY TIME OF DUST

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El nuevo año apenas había comenzado y Ed Harcourt entregaba un EP de seis canciones, una vez más, con el piano como leitmotiv compositivo. Pero es quizá el material más oscuro que ha lanzado hasta el momento, según él, como adelanto de un próximo larga duración dedicado a canciones perversas. El tono general es fantasmal y ambiguo, no sabemos si habla de suicidio, guerras mundiales o de orquestas de cadáveres. La que da nombre al disco parece una marcha militar de retirada, una súplica a que los tiempos mejoren aunque el entorno no sea el más propicio.

THE FLESHTONES - IT IS AS IT WAS

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Llevan casi cuarenta años juntos y tienen más energías que muchas bandas jóvenes de la actualidad. Lo que podría ser un clicherazo se aplica a ellos perfectamente sin problemas porque es verdad: Los Fleshtones son una banda de juerga, diversión y sudor; una banda con la que puedes saltar en calzoncillos por toda la casa o unirte a los cánticos de un grupo de marineros borrachos alzando jarras. Rock de garage en su expresión más pura e inocente. Una banda que a pesar de sus orígenes punks en la escena de Queens (cruzando el charco para tocar codo a codo con Ramones, Suicide, Blondie, etc. en el CBGB de los setenta y ochenta) todavía pueden mantener fresco su sonido agregando un poco de cuerdas o versiones en castellano de clásicos del garage sesentero (¡¡¡!!!) y cantando sobre novias que cambian sus status de facebook o hipsters echando a perder cafeterías y bares (¿alguien dijo El Monarca?). Un disco que habré escuchado decenas de veces desde febrero. Mi favorita es esta, donde reafirman su concepción del rock: "estás aquí para divertirte". El punto de partida fue "Sweat: The Story of the Fleshtones, America's Garage Band", libro biográfico editado el 2007. "No hicimos un montón de dinero / Pero hicimos lo que quisimos / Si lees "Sweat" / Lo puedes averiguar también". Claro que lo leeremos, pero por favor no cambien: sigan siendo como son.

ELBOW - CHARGE

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He respetado a Elbow desde aquellos lejanos días del Kazaa y el Audiogalaxy aunque no siempre haya seguido su carrera. En más de una ocasión los he sentido abstrusos y privados. En otras, en cambio, los resultados parecen cuajar con canciones algo más directas e instrumentaciones menos barrocas. Quizá tenga que ver el hecho de no haber modificado nunca sus miembros lo que los haga sonar cada vez más cohesionados. La voz de Guy Garvey es distintiva, sobre todo cuando el resto de la banda se une. Ese es el sonido clásico de Elbow que espero no dejen de lado. Decidí apuntarme con The Take Off And Landing Of Everything, su último LP y me ha dado buenos momentos. Un poco largo, eso sí (doble en su edición en vinilo). Pero canciones como Charge compensan: "soy el chico que la amaba tanto en cada canción".

ARIES - VISIONES

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Qué extraño saber que, antes de ser Aries, Isabel Fernández fue una Charades. Ella dice que este es su disco más personal y le creemos. Producto de haberse mudado a una nueva ciudad y pasar la mayor parte del tiempo sola, Isabel comenzó a juguetear con samples, cajas de ritmos, editar fanzines y pintar. Todo lo muestra aquí, desde la portada en la que podemos avistar el collage sonoro que domina todo el álbum. Pop sicodélico, tribal y positivo en su instrumentación. En contraste con letras catastrofistas, como en esta primera canción, la más directa y bella del álbum: "Veo casas y ciudades arder / Y si nunca te vuelvo a ver / He guardado todo en mi imaginación". De lo mejor que se ha editado en España este año.

KAISER CHIEFS - THE FACTORY GATES

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Este fue el pistoletazo de salida de un álbum que no supo mantener el nivel. Pero la canción en sí misma me parece maravillosa. A pesar de estar ambientada a comienzo del siglo pasado y mencionar la Acta de Bolsa de Trabajo de 1909 (cuya pretensión oficial era la de acabar con el desempleo pero, dada su poca efectividad, en la práctica más parecía orientada a disminuir el poder de los sindicatos), los resentimientos de esta canción son bastante vigentes y aplicables a cualquier entorno urbano o industrial: la ira, desesperanza y abatimiento de saberse atrapado en la rutina laboral diaria o el vivir en una periferia con pocas expectativas reales de escape. Como la música, por ejemplo.

BEN WATT - HENDRA

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Más de treinta años han tenido que pasar para que Ben Watt publiqué una segunda colección de canciones. Nada que reprocharle pues no solo el resultado está entre lo mejor que se editó este año, también se ha mantenido activo sacando singles solitarios cuando le apetecía, haciendo remezclas y sets de DJ en clubes diversos, y lanzando discos hermosos junto a su esposa Tracey Thorn bajo el nombre de Everything But The Girl. A pesar de todo ese bagaje en su mayoría electrónico, las canciones de este segundo LP son básicamente acústicas y de humor taciturno y crepuscular. Lo que no evita, sin embargo, que orquestaciones sintetizadas y solos de guitarra llenos de nervio hagan aparición (estas últimas cortesía de Bernard Butler y David Gilmour, ilustres invitados durante la grabación). Hendra es un ejemplo perfecto y quizá por ello el single principal del disco. Un disco que, lo dije antes, está para mí entre lo mejor del 2014.

DAMON ALBARN - LONELY PRESS PLAY

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De Damon Albarn poco hay que decir y no porque no estemos ante un compositor complejo y creativo, sino porque el éxito de su carrera musical ha sido objeto de análisis y atención en el mundo de la música pop de primera fila. Con justa razón, por supuesto. Y qué nos puede ofrecer en este su primer álbum si ya parece haber hecho de todo. Pues aquí encontramos canciones melancólicas de instrumentación minimalista, sentimientos de introspección y crítica social. Por ejemplo en Everyday Robots, canción que da nombre al disco, ataca la despersonalización de las relaciones humanas que trae consigo la tecnología al servicio de nuestras actividades diarias. Lonely Press Play, sin embargo, parece aceptar que esa misma tecnología ayuda también a sentirnos menos solos. Un gran disco que mereció mayor atención, mejores puestos en las listas de fin de año y ganar el Mercury Prize al que fue nominado. Si intencionalmente no he mencionado a Gorillaz y Blur es porque en verdad no hace falta.

THE PAINS OF BEING PURE AT HEART - KELLY

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Fui muy fan de los Pains durante todo el 2009 y 2010. Aquella seguidilla de discos de portadas monocromáticas nos presentaban una banda joven tan enamorada del shoegaze más accesible... y cuya temática podía abarcar el interés por la literatura (el nombre de grupo copia el título de un libro del escritor Charles Augustus Steen III) y la curiosidad por la sexualidad adolescente en todas sus formas. Pero algo se perdió de un álbum a otro. Say No To Love, el siguiente single, fue fantástico (en especial la cara B, quizá sus mejores cuatro minutos hasta la fecha) y hacía presagiar que la siguiente colección de canciones mantendría aquel estado de gracia. Lamentablemente no fue así. Endurecieron su sonido y en conjunto el segundo disco pecó de una seriedad realmente innecesaria. A pesar de ello mantuve algo de interés en sus siguientes lanzamientos aunque ya no esperara gran cosa del tercer LP que lanzaron este año. Incluso los avances no entusiasmaban demasiado. Lo primero que me sorprendió fue el desbande de todos los miembros, quedando solo Kip Berman (cantante y compositor principal) Bien escuchado, el nuevo material recupera parte de aquella frescura inicial. Mucho de ello se debe no solo a que se trata de una banda prácticamente nueva, también la voz de Ben Goma, vocalista de Another Sunny Day In Glasgow, es mejor que la de Berman y la de Peggy Want (antigua tecladista de los Pains, quien además hacía los coros) No por nada el Village Voice la ha declarado 'Mejor Voz Femenina' del 2014. Kelly, con su tufazo a This Charming Man, es mi favorita de todas estas nuevas canciones. Es inocente, romántica, ambigua, graciosa y muy tú-y-yo-contra-el-mundo.

MARTHA - PRESENT, TENSE

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La más urgente/desesperada de la lista y la de sonido más noventero (en el buen sentido de la palabra) Martha son otra banda joven con apenas un par de cassettes y un primer álbum editado este año. Por eso no hay mucho más que agregar salvo que provienen de la escena DIY del norte de Inglaterra (exactamente de Pity Me, villa suburbana que muestran en el clip de esta canción), militan en el veganismo y el straight-edge y su nombre de grupo es un homenaje al último ejemplar con vida de la ya extinta paloma migratoria. Present, Tense es guitarrera (como todo el resto del LP) y tiene un coro adictivo. Es una queja contra nuestra tendencia a idealizar el pasado y a poner demasiada expectativa en el futuro. Los Martha solo quieren un presente que dure y valga la pena.

LOS RETROVISORES - COMPRENSIÓN

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Comenzaron a participar en algunos recopilatorios del underground barcelonés de filiación sixties (Moderno Pero Español, Somos Los Mods vol.1, etc) y ya desde entonces su sonido lleno de hammond y vientos sobresalía en el mar de revivalistas. Con precisión pop, actitud de pandilla, y letras entre sentidas y sarcásticas, sus discos y presentaciones en vivo son verdaderas invitaciones a la celebración. Luego de dos referencias en larga y mediana duración, llega a mediados de año este nuevo EP en el que suenan más cuajados y duros ("cafre soul" o "deep beat" dirían los entendidos) pero igual de fiesteros. También queda claro por qué Los Retrovisores es un gran nombre para una banda como ellos. Cogen elementos del pasado, claro, versionando por ejemplo el cover de Lord Sitar de I Can See For Miles (así de puristas pueden ser) pero logrando un característico sonido propio que no ha hecho sino mejorar con cada lanzamiento. No por nada titularon su primer LP "La nostalgia ya no es lo que era". De este nuevo siete pulgadas mi favorita es la cara A. Ahora Sé Que Serás Mi Amor es una canción fantástica llena de saxos y trompetas para dedicar (o más bien amenazar, ja!) a esa persona... peeeeeeeeero es un cover, bastante respetuoso, de los Disciples Of Soul (consigan como sea el single original, no solo por That's The Way Love Goes sino por Together, un lado B sensual y doloroso como pocos), razón por la que no puedo elegirla como una de mis favoritas del año, aunque lo sea. Comprensión es la que entra en esta lista y méritos no le faltan. Una canción del tipo me-largo-a-beber-con-mis-amigos-y-qué. Abre de mejor manera el EP demostrando que las lecciones las tienen bien aprendidas y el humor bastante intacto. Ojalá editen material pronto.

COMET GAIN - 'SAD LOVE' AND OTHER SHORT STORIES

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Es curioso darse cuenta cómo muchas de las bandas que logran desmarcarse de un solo género logran permanecer en el tiempo y lanzar continuamente discos apreciables. Comet Gain es una de ellas, mal vistos en la escena mod/northern soul inglesa que los vio nacer. Con una estimulante carrera a sus espaldas este año regresaron con un álbum lleno de pop luminoso, trompetas, violines, baladas, amor por los sesenta y las historias cotidianas. Paperback Ghosts es tal y como tendría que sonar Belle And Sebastian actualmente. Al ser los londinenses una banda con más antigüedad la comparación es injusta, pero inevitable también porque ambas tienen algunas influencias compartidas. Un disco que crece cada vez más con cada escucha. Sad Love..., el single de adelanto, es el recuerdo de la persona más importante que has conocido y perdiste. Vidas separadas por un sentimiento que ya no es mutuo. Frases como "Rezas para que ustedes dos sientan lo mismo / Cuando terminas pero no quieres", con ese violín llorando por debajo, es el primer momento más triste que escuché en los discos del 2014.

LITERATURE - THE ENGLISH SOFTHEARTS

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Lo primero que pensé fue "¿Literatura? ¡Qué pretenciosos!" Minutos después esas consideraciones desaparecieron. Había olvidado que los estaba conociendo gracias Slumberland Records, sello que nos ha dado tantas alegrías. A mediados de año a través de su cuenta de SoundCloud adelantaban el segundo disco de estos muchachos de Filadelfia con una canción de melodía sixties llena de ecos y tufo shoegaze (y un final similar al de la primera apertura de Digimon, la verdad sea dicha XD) Aún seguíamos llevándola a todas partes cuando un adelanto más, la envolvente New Jacket, vino a querer quitarle el lugar y por poco y lo logra. Grabado en el Marlborough Farms Studio de Gary Olson (líder de los estimables Ladybug Transistor, quien también ha acogido otras bandas independientes como Essex Green y Crystal Stilts), el álbum resultante es una colección de canciones que vuelve bailable (¡todavía más!) el sonido independiente británico de los primeros noventa. Entre todas ellas seguimos prefiriendo The English Softhearts, que desde el mismo título deja clara sus intenciones de agradecido homenaje.

CAPITÁN SUNRISE - EL CUBISMO, LA VANGUARDIA

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La más retozona de toda la lista. Esta banda de Zaragoza/Madrid comienza a dar que hablar luego de que Elefant Records les editara un disco (ya descatalogado) para su colección New Adventures In Pop. Por aquí, en cambio, los conocí recién con el álbum que lanzaron hace algunos pocos meses (también agotado), esta vez vía Discos De Kirlian (sello Barcelonés de actividad constante). Precisamente el adelanto de aquel CD fue esta encantadora canción que Luis Calvo nos hiciera escuchar a través de Viaje A Los Sueños Polares, su programa de radio online. Nos recuerda a esas primeras maquetas de Milkyway, al pop sesentero más cándido, con palmas y xilófonos que hemos oído en cientos de cortes twee, con la diferencia que aquí están acompañadas de letras divertidas e ingeniosas. Me atrapó instantáneamente y en el momento que más lo necesitaba: muerto de aburrimiento por tener que trabajar también los sábados, estaba además atravesando por un bajo momento en mi relación sentimental. "Aún queda tiempo para poder / solucionar el problema" es el final que prometía una luz, mejores momentos, la guinda positiva de un pastel lleno de colores y sabores agridulces. Fue la mejor manera de presentar un álbum que felizmente no abusa de este sonido; por el contrario, demuestra un abanico mucho más amplio. ¿Qué otra felicidad nos ha dado este lanzamiento? Pues conocer el trabajo estimulante y, en ocasiones, surrealista del ilustrador vizcaíno Gorka Olmo.

SIN RUMBO - FRECUENCIAS

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La culpa es de las recomendaciones semanales de Notodo. ¿O fue el boletín de Zona de Obras? No recuerdo bien. ¡Ambas se parecen tanto! Tampoco son fuentes muy confiables pero sirven para mejorar el alcance de nuestro radar. El asunto es que alguna de ellas comentaba lo nuevo de esta banda pero a mí no me sonaban de nada. Y el nombre del grupo y de la canción tampoco me transmitían mucho (y siguen sin hacerlo) Hice el clic de rutina, se trataba de un videoclip. La banda tocando en un bosque iluminado únicamente por neón dan paso a un niño en un techo corriendo en zigzag con las manos extendidas, simulando volar. Parece obsesionado con las alturas, con estrellas, con astronautas. Más imágenes de la banda, esta vez alzando guitarras a la altura del pene. Ahora vemos al niño y a sus amigos manejando sus bicicletas a toda velocidad hasta salir de la ciudad. Luego deambulan por un bosque y las tomas son como de película ochentera de aventuras, de las que solían dar los domingos por la tarde, tipo Cuenta Conmigo o La Caravana del Valor. La banda sigue tocando y ya tengo claro para entonces que no me gustan ni sus peinados ni sus barbas ni sus camisas (¡especialmente sus camisas!). Un estupidez mía, obviamente. Sigo sin saber por qué se llaman así, si saben moverse muy bien frente a las cámaras. A los niños, en cambio, eso no les importa. Están demasiado ocupados construyendo una nave espacial con cartones, tecnopor y papel plateado. Ya es de noche y lo han conseguido. El niño del casco entra a la nave y los demás lo saludan/despiden solemnemente con un gesto militar. Pero son interrumpidos por unos guardabosques. O militares reales, qué se yo. El caso es que son adultos y eso basta para que la diversión acabe. Con jalones de oreja son desalojados pero el niño sigue en la nave y logra ascender a las estrellas. La idea no es tan original, claro que lo sé. Pero si vi todo el clip fue porque la canción lo amerita. Es tan positiva, tan popera, tan bailable. "¿Quién nos puede quitar lo que está por venir?" Y sin darme cuenta la he oído miles de veces. Tanto que no he querido buscar y escuchar el disco completo (todavía) por temor a que las demás canciones no sean igual de bonitas. Y tampoco hace falta.

ELECTRIC YOUTH - RUNAWAY

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Electric Youth son los canadienses Bronwyn Griffin y Austin Garrick, dos enamorados haciendo música desde hace apenas unos pocos años, colaborando con otros músicos por aquí y por allá, editando un EP, llamando la atención de algunos medios: "one of the 20 Best Songs of 2011", "one of the Ten Artists You Need To Know" (y categorías por el estilo) De todo esto, desde luego, me he enterado después porque los conocí recién gracias al boletín semanal de noticias que Secretly Canadian envía al correo. En él anunciaban con orgullo el lanzamiento, por fin, del primer larga duración del dúo. Mentiría si les dijera que llamó mi atención no solo por tratarse de esa casa discográfica (Jens Lekman, JJ, The War On Drugs, ¿ven a qué me refiero?) sino porque leer "Electric Youth" me trajo a la mente esa canción de finales de los ochenta que tú también conoces. ¡Sí, esa misma! No es una conexión descabellada, faltaba más, pero la pareja asegura que lo que hacen no tiene nada que ver con nostalgia o el regreso de un sonido. Les creo a medias, porque lo quieran o no esta canción y en general todo el álbum (lleno de grandes canciones, tuve problemas para elegir cuál de todas era mi favorita) sí remite a años anteriores. Felizmente no mucho. Esto es música de baile estimulante, evocadora, llena de teclados soñadores y beats latiendo como corazones al unísono. A pesar de su atmósfera tristefeliz es, quiero creer, una canción esperanzadora. Dos jóvenes sin medios a los que no les importa que les falte mucho todavía por vivir, lo que quieren es vivirlo juntos. Tal y como se muestra en su hermoso videoclip.

ALLO DARLIN' - KINGS AND QUEENS

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Hay tres cosas que me encantan de Allo Darlin' y que los hacen sobresalir en la escena indiepop internacional. Primero: sus melodías, bonitas en la justa medida antes de llegar a ser dulzonas. Incluso sus canciones más pop e inmediatas nunca pierden sobriedad y elegancia. El punto dos viene ligado al anterior: la voz de Elizabeth Morris es seca y ligeramente ronca, una rara mezcla que tiene al mismo tiempo carácter y fragilidad. Mucho de las melodías sobresalen gracias a ella y sus inflexiones. En tercer lugar están las letras: no muy alejadas de los tópicos románticos pero bastante personales. Un repaso rápido de ellas nos muestran las vivencias de la vocalista en aspectos como el formar una banda, la amistad, el amor, mudarse de país y recientemente el matrimonio. Todo ello sin caer en puntos de vista femeninos en demasía, lo que las hace cercanas a cualquier persona en general. Disfruté mucho su último álbum, We Come From The Same Place; creo que es el mejor que tienen hasta la fecha y reúne más que nunca todas las características que acabo de mencionar. Lleno de canciones preciosas estuve en duda acerca de cuál elegir como una de mis favoritas del año. Me decidí por Kings And Queens por transmitir lo que he sentido en estos últimos meses en materia personal. Para cuando llega el coro y cantan lo de "Lo que tenemos, sabemos que ellos nunca lo tendrán / Esto es todo lo que necesitaba" mi corazón ya se ha convertido en gelatina.

LOS NASTYS - FUMAR, BEBER Y ROMPER

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No sé qué pensar de Los Nastys. Me gustan harto sus canciones y eso es lo único que debería importar pero entonces los veo esforzándose por alimentar una imagen de "locos" y "borrachos"... imagen que están en su derecho de querer tener y puede ser divertida para un grupo cuya edad promedio no pasa de los 25 años, pero puede llevarlos también a convertirse en una caricatura de sí mismos. Leídas algunas de sus declaraciones, sé al menos que están consientes de pertenecer a una generación donde la descontextualización es pan de cada día y si hoy soy garage mañana puedo ser movida española sin despegarme de mi computadora más que para ir al baño. Es un poquito triste, y quizá Los Nastys solo estén revelándose al apelar al sinsentido, los pedos, las pollas y a experiencias sicotrópicas. Fumar, Beber y Romper es la suma de todo ello: si me dejas me da igual, consigo otra chica, otra botella, armo otro pleito y me cago en todo. Como escapismo es frenéticamente perfecto pero, insisto, espero que no se vuelvan una caricatura. Hay razones, felizmente, para pensar que podría no ser así. En los dos EPs que lanzaron a principios y mediados de año hay espacio también para la lucidez urbana, el sarcasmo religioso y derroteros musicales no tan genéricos. Solo queda esperar el primer LP y seguir disfrutando de sus canciones, u olvidarse de ellos.

MY FAVORITE - SECOND EMPIRE

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Quienes me conocen saben que esta es una de mis bandas más importantes, así que pronto volveré a hablar de ellos con mayor detenimiento. Razones sobran: este año han re-editado su primer LP, rescatando versiones de single, canciones editadas solo en cassette, un folleto con su historia desde fines de los ochenta y piensan hacer lo mismo con su segundo disco el próximo 2015. También están trabajando en material nuevo que ya están presentando en vivo. Este adelanto hereda lo mejor del pop electrónico bailable de corte oscuro. "Bailar es lo que haces cuando aún no te has enterado de lo mal que están las cosas. O cuando ya te has enterado, pero quieres olvidarlo a toda costa. Bailar para no llorar. Bailar para mantener alejada la marea de la tristeza." Esta cita resume lo que significa para ellos y para nosotros el nuevo single de My Favorite luego de diez años, dos disoluciones y pérdidas de miembros. Pero si algo ha caracterizado a los de Long Island es el saber levantarse expiando sus demonios. "Podrías salvar nuestras almas / ¿Pero qué hay de nuestro fantasma? / Aún congelado en un holocausto adolescente". Ese apunte de saxo es nuestro segundo momento más doloroso del año. Nuestros compañeros han regresado por fin. Bailando entre escombros para purificarse y a nosotros con ellos.

LOS PUNSETES - MUSEO DE HISTORIA NATURAL

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Sé de gente que los odia y de otras personas que, como yo, los adora. Felizmente somos más los que gustamos de ellos y esperamos sus discos con emoción. Su estilo ruidoso de guitarras cercanas al indie noventero sumado a letras la mar de locas y engañosamente estrambóticas son un acontecimiento para nosotros. Lo que he notado en este nuevo lanzamiento es una producción que frena a la banda en varios momentos (frenazo artificial de estudio que los madrileños van a tener que imitar en sus presentaciones) y un ánimo melancólico y pesimista en casi la totalidad de canciones. Reproches a la ciudad, los amigos, las propias expectativas, las relaciones de pareja y los críticos frustrados que se creen llamados a defender la corrección moral y política y que al final solo hablan tonterías. Me Gusta Que Me Pegues es la payasada de rigor a la que nos tienen acostumbrados y el primer single de adelanto que quizá sea la razón por la que mucha gente aún tiene la idea equivocada de ellos. Pero no es para nada representativa del disco. Museo De Historia Natural es nuestra preferida y parte de una premisa extraña: la visita a un museo de animales disecados en la que estos con la mirada nos dicen que su condición actual escapó a su responsabilidad, que de un momento a otro quedaron detenidos en el tiempo sin haber logrado todo lo que querían. Los Punsetes no quieren acabar igual. Ni nadie, creo yo. Que estemos haciendo algo para evitarlo ya es otra cuestión.

COOPER - IDEAL

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Alejandro Diez pertenece a esa clase de músicos que permanecen en forma a punta de nuevos discos e intereses. No solo ha publicado libros y animado fiestas modernistas (llegando hasta Argentina), también realizó una serie de conciertos al medio día en varias ciudades de España para que fans más jóvenes puedan verlo. Esta clase de actitudes, junto a canciones de pop cristalino que edita cada cierto tiempo, hace que cada uno de sus lanzamientos sea especial. Este 2014 ha regresado con EP bajo el brazo. Los Veranos Son Para Soñar, el single de adelanto en lindo vinilo blanco, despedía la estación para él pero para nosotros no hace más que acompañar nuestros días de sol que apenas comienzan. El extended del mes pasado amplía esa sensación con cinco canciones más y las pasiones que ya le conocemos: las tardes, la ciudad, el amor, el sol y la amistad. Ésta es la que da comienzo y a nuestro juicio la más adorable: un mimo que no puede salirse del papel para hablar con alguien que amenaza con irse para siempre de una ciudad que ya no aguanta. Power pop ideal.


Y esas fueron nuestras veinte canciones preferidas de estos últimos doce meses. No hemos considerado algunos discos que llegaron demasiado tarde a nosotros, como el de Ariel Pink, Sleaford Mods, Vic Godard & Subway Sect y especialmente nuestro héroe Billy Childish. Será motivo para futuros posteos el 2015. Por lo pronto este 2014 nos deja, al menos en este aspecto, una agradable sensación en los oídos.

sábado, 22 de marzo de 2014

THUD, CRACKLE, POP : UNA EXPOSICIÓN PARA LOS AMANTES DEL VINILO

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Pete McKee es uno de nuestros ilustradores favoritos. Paisano de los Pulp y los Arctic Monkeys, parece haberle influenciado el hecho de nacer en un gran año para la música pop británica. Lo cierto es que se trata de un gran enamorado de la cultura popular de su país, demostrándolo en cada una de sus pinturas. Fútbol, moda, cine, música, literatura, son temáticas de un trabajo que ha ocupado murales, diarios, afiches y libros, ganando reconocimiento no solo entre sus ahora admiradores sino dentro del mismo ámbito al que rinde homenaje (no es raro encontrar una foto del artista junto a, por ejemplo, Jarvis Cocker o Richard Hawley)

Es precisamente esa temática musical la que más satisfacciones parece darle, y no es de extrañar teniendo en cuenta que McKee adora el coleccionismo de discos y todo lo que eso conlleva. Ha decidido entonces volver a preparar, tras cuatro años sin presentarse en Londres, una muestra de material nuevo. "’Thud, Crackle, Pop’: A Pop-Up Exhibition For Vinyl Lovers" es una exposición dedicada esta vez a los amantes del vinilo como formato. Ilustraciones y pinturas han sido colocadas en javas y mostradores para que los asistentes las vean como si estuvieran buscando y/o comprando discos, pues toda la galería ha sido re-diseñada a manera de una tienda de discos local. Una gran idea que lo hará aún más popular y abarrotará la sala, pues la muestra solo va durante dos días (el penúltimo fin de semana de mayo) y además el ingreso será gratuito.

Respecto al nombre, Pete explica: "Se trata de una celebración de todas las cosas del vinilo. Ya que la música es audible, el vinilo trae esa cualidad física a ella. Todo el proceso es una performance; hojear entre las javas, sacar con cuidado el disco de la funda, voltear tu lado preferido, colocarlo en la tornamesa y bajar cuidadosamente el brazo sobre el disco negro que gira. Oyendo el "thud", "crackle" y "pop" antes de que el surco empiece a sonar. Recostándote con la funda, admirando el arte de la carátula y leyendo las letras. Este es mi homenaje al vinilo y la gloria de las portadas de doce pulgadas".

Mi mor por este formato es el mismo desde hace años, por eso entendiendo muy bien a qué se refiere. Así que, aunque esté lejos, prestaré atención a cualquier noticia de esta exposición. Ya sea mediante los fans o a través de la web creada especialmente para el evento: www.thudcracklepop.com En ella hay vídeos, fotografías, entrevistas y listas hechas por personalidades de la música y el arte gráfico. Vale mucho la pena echarle un vistazo.

Pete McKee
’Thud, Crackle, Pop’: A Pop-Up Exhibition For Vinyl Lovers
Viernes 23 y Sábado 24 de Mayo
Londres, 2014

martes, 25 de febrero de 2014

SAINT ETIENNE NOS CUENTA UNA HISTORIA

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Cuando tenía diez quería explorar el mundo. Habían niños mayores en la escuela que habían andado todo el camino a Somerset solo para ver la casa de Peter Gabriel (Peter Gabriel de Genesis). El modo en que vestían, el modo en que sus cabellos caían sobre sus cuellos de capa. Todo sucedió gracias a la música. Quería saber por qué yo no podía ir a Somerset por mi cuenta, así que usé el Top Of The Pops como mi Atlas Mundial.

En 1974 compré mi primer single, de Woolies, en Redhill; empecé a memorizar las listas, a memorizar las ligas. El almuerzo del martes a las 12:45, la tarde del sábado a las cinco en punto. No iba a la iglesia, no la necesitaba. Harvests verdes y amarillos, Pyes rosados, Bells plateados, y el extraño e importante sonido del sintetizador.

Kevin nos llevó a las fiestas en su Morris Minor y había chicos, y había alcohol, y casas adosadas estilo Tudor. Y los primeros besos, y las terribles frases de conversación. Pero al final, la conversación siempre volvía a la música.

Estaba enamorada, y sabía que él me amaba porque me grabó una cinta. La hice sonar en mi dormitorio. Yo vivía en mi habitación, todos nosotros lo hicimos; leyendo "Smash Hits" y "Record Mirror", a Paul Morley y la "NME", con Dave McCulloch y la "Sound", los Modern Eon y los Modern English, la Mute, Y, Zoo, Factory. Cortándolas, absorbiéndolas, manejando la historia a nuestra manera.

Tuve mis exámenes de admisión un mes después, pero yo solo quería escuchar a los Dexys, New Order, cualquier cosa de Postcard. Unas semanas más y sería libre, unas semanas más y la música no tendrá que ser tan privada. Estaría ahí para mí. Estaría ahí para mí, y cuando me casara y cuando tuviera hijos. ¿Marc Bolan seguiría siendo tan importante?

Sobre la frontera, estoy envejeciendo. Solo el cielo sabe lo que está en camino. Cada día particular, el amor está aquí para quedarse.

Saint Etienne
Over The Border
Words And Music (2012)

martes, 3 de septiembre de 2013

JOE DUNTHORNE - SUBMARINO (2008)

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En la parte de los agradecimientos el autor menciona que concibió la historia originalmente como un relato breve, publicándolo en internet. No fue hasta recibir una entusiasta acogida que decide convertirla en novela, trabajando en ello durante un curso de Escritura Creativa. Una vez leída, es inevitable notar que se trata de la primera novela de un autor joven (actualmente de 31 años). Es entusiasta, actual, divertida, tristealegre. Lamentablemente, hacia el final, desvaría y el sabor final no es todo lo dulce que uno presagia al comienzo.

El libro empieza bien. Valiéndose de una narración en primera persona, sienta las bases de la dinámica que tiene nuestro personaje principal con los demás, especialmente sus padres. Oliver Tate es un chiquillo de quince años con una mente que ha envejecido unos cuántos años más, compensando su inexperiencia con una desarrollada capacidad de observación. Es retorcidamente romántico y solo tolera su propia y muy marcada obscenidad verbal y sexual, aunque a veces sea extrañamente pudoroso consigo mismo (no tiene remilgos en decir "pene", pero a la orina le dice "pipí") Está a punto de cumplir un año más y quiere perder la virginidad. Pero cómo concentrarse del todo en su objetivo si sus padres, sus exasperantes padres, atraviesan tal vez la fase más baja de un matrimonio extraño. Aunque ha logrado echarse una bonita novia compañera de clases, pirómana y alérgica a los perros (y, sin embargo, tiene uno), ésta atraviesa sus propios problemas familiares debido al tumor cerebral de su madre y el peligro de muerte inminente que eso conlleva.

Lo mejor de la novela está en sus dos primeras partes. Los diálogos y situaciones se resuelven de manera divertida e ingeniosa, con referencias a programas de televisión, videojuegos, dulces o situaciones escolares. Es aquí donde Dunthorne se luce, rememorando a través de sus personajes adolescentes su propia juventud en los años noventa. Es encantadora la manera en que Oliver y Jordana pasan las tardes, compartiendo (casi todos) sus secretos mientras pasean por el pueblo, ocultándose para meterse mano y observando la superficie de cuando en cuando (¡Submarino!) Me ha gustado también cómo él intenta reanimar a su padre y no perturbar a los de su novia (diametralmente opuestos a los suyos) Sin embargo, como todo adolescente, auto-sabotea su paso por el fin de la adolescencia con un cinismo a veces impostado. Lo que le lleva a agudas conclusiones acerca de la paternidad, el matrimonio, la infidelidad y el futuro, dejando, en el fondo, un sabor amargo tras una divertida primera lectura.

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El problema viene cuando las situaciones motor, aquellas en las que el libro se sostiene, se resuelven antes del final de la novela y el ritmo empieza a decaer. La relación de marido y mujer de Lloyd y Jill, por ejemplo, ha quedado más que clara pero se reincide en ella tras una infidelidad fallida y solucionada de manera inverosímil. Jordana, uno de los ejes de la trama que solía robarse el show, se disuelve sin más y tanto ella como su situación familiar queda relegada a un tercer plano. Por último, la reaparición de Zoe, que al comienzo del libro servía en parte para graficar algunas situaciones en el colegio y como excusa para conocer algo más de la mente de Oliver, no aporta nada digno de mención hacia el final. En fin, que es una pena que un libro que prometía bastante acabara tal y como ha terminado.

Mientras escribo esto escucho una y otra vez el EP de seis cortes que compuso Alex Turner, líder de los Arctic Monkeys, para la adaptación fílmica de la novela. Fue precisamente gracias a la película que llegué al libro. Respecto al autor, esta primera novela, a pesar de sus pocos errores es suficientemente buena e interesante como para seguirle la pista a futuro. Por lo pronto su segunda novela, Wild Abandon, publicada con igual éxito entre crítica y público (una de las novelas del año para Nick Hornby, ni más ni menos) ha sido recientemente editada en español. Vamos a ver qué pasa.

Submarino
Joe Dunthorne, 2008
Punto De Lectura, 2012
traducción de Isabel Murillo, 2011
430 páginas, rústica

domingo, 11 de agosto de 2013

THE JAM - START! [11/08/80]

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Luego de empezar los ochenta con un involuntario error que les daría su primer número uno en las listas (la fábrica de discos confundió los lados del single, colocando Going Underground como cara A y Dreams Of Children como cara B, las intenciones eran exactamente lo opuesto), los Jam habían ingresado al estudio para trabajar en su siguiente álbum: Sound Affects. Entre las influencias que por entonces asimilaban se encuentra el minimalismo, el funk radiable de Michael Jackson en Off The Wall (1979), las bandas de post-punk, la poesía contemporánea de Liverpool y el pop-art. Habían llegado a esta última gracias a los británicos Creation ("nuestra música es roja, con flashes púrpura"), cuyo sonido e iconografía rinde homenaje a pintores norteamericanos de este estilo, especialmente su segundo single: Painter Man/Biff Bang Pow!, de 1966. Sin embargo, el disco decisivo fue Revolver (también de 1966), girando en el tocadiscos repetidamente a lo largo de las sesiones de grabación.

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Start!, el single de adelanto (y número once en su discografía), lanzado el 11 de agosto de 1980, presentaba un nuevo estilo para la banda. Toma como base parte del ritmo de fondo de Taxman y desarrolla una melodía diferente, de instrumentación minimalista. Incluso la letra tuvo un enfoque distinto al acostumbrado en ellos, tomando un cariz casi conversacional. Aunque a primera vista parezca dedicada a una groupie o a una relación de una sola noche, desarrolla en realidad el concepto corto y categórico de la canción pop de dos minutos y lo que se debe comunicar en ella, efímero y duradero al un tiempo, de ahí su duración y carácter adictivo ("Two Minutes" era el título provisional, en la etapa inicial de grabación de demos). Es una referencia directa al pop-art sesentero, tal como lo es también la portada del single (con las letras A y T en minúscula) y el grabado en la Rickenbaker usada en el clip, perteneciente al cuadro "Whamm!" de Roy Lichtenstein, con un Weller vistiendo a lo John Lennon circa 66 (gafas circulares incluidas).

La canción llegó directo al número 3 de las listas. Dos semanas más tarde, los Jam alcanzaban por segunda vez la posición número 1.



No es importante que tú sepas mi nombre
Ni que yo sepa el tuyo
Si nos comunicamos por dos minutos solamente
Será suficiente
Para saber que alguien en este mundo
Se siente tan desesperado como yo
Y lo que das es lo que obtienes

No importa si nunca nos volvemos a encontrar
Lo que hemos dicho permanecerá siempre
Si nos entendemos por dos minutos solamente
¡Será un comienzo!
Para saber que alguien en esta vida
Ama con una pasión llamada odio
Y lo que das es lo que obtienes

Si nunca jamás te vuelvo a ver...
Si nunca jamás te vuelvo a ver...
Otra vez

martes, 23 de julio de 2013

THE JAM - ALL AROUND THE WORLD [23/07/1977]

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A pesar de formar parte de la oleada punk con un gran LP y single debut, The Jam pronto chocarían con este movimiento. Paul Weller no solo se había agarrado a golpes con el bueno para nada de Sid Viciuos (luego que este se mofara de haber robado el riff de In The City para Holidays In The Sun), quería hacer lo mismo con Mick Jones y el resto de los Clash por dos motivos. El primero, la gira White Riot Tour en mayo del 77 que los Jam abandonaron por sentirse estafados económicamente. El segundo, su negativa a tocar en TOTP aduciendo motivos políticos y comerciales (la BBC se "vengaría" tres años más tarde). Weller los llamó hipócritas, pues desde enero habían firmado un contrato con la multinacional CBS por más de 120 mil libras. El punto más crítico llegó al final de un concierto de los Jam, en la que Weller sacó un ejemplar de Sniffin' Glue y lo quemó frente a un auditorio lleno de punks (entre los que estaban Jones y Strummer) diciendo: "esta es su biblia de mierda".

¿Por qué estaba tan molesto? Porque tan solo en unos pocos meses la movida punk había pasado de "podemos hacerlo todo" a "solo nos interesa esto". La culpa era de los fans y de algunos grupos que alimentaban esa tozudez. A Weller y su banda, por ejemplo, los acusaron de sixties, de revivalistas ("¿cómo diablos voy a ser revivalista si apenas tengo 18 años?"), se burlaron de sus trajes y sus covers de R&B. Weller se sitió decepcionado. Nunca se consideró punk, pero el punk le había servido para avanzar no solo estética y musicalmente (algo que nunca dejó de hacer, siempre desde una perspectiva modernista) sino hasta de manera política (algo que con el tiempo iría más allá de las canciones, fundando una editora de discos, una de libros, y organizando conciertos de recaudación de fondos para sindicatos en huelga) Se había peleado por las mismas razones con Caroline Coon del Melody Maker. Le enfadaba sobremanera, por ejemplo, que solo las bandas de Londres (especialmente las salidas de las escuelas de arte) se consideraran auténticas y a él un advenedizo por ser del extrarradio (en Sounds From The Street, del primer LP, canta: "I know I come from Woking and you say I am a fraud")

Con los meses muchos se unieron a su causa, incluso el mismísimo Mark Perry, editor de Sniffin' Glue, quien mandó a la mierda su propio fanzine y a los punks adocenados y pasó de las letras a la acción formando Alternative TV a fines de julio del 77. Precisamente ese mes, el día sábado 23, los Jam lanzan All Around The World, a medio camino entre el berrinche y la autoconfirmación, llegando directo al puesto 13 de las listas, lo que les vale otra presentación en el Top Of The Pops. Y más fans por todo el país visitando Carnaby Street en busca de los mejores y más elegantes trapos a medida, y prestos a unirse al nuevo ejército mod.



Por todo el país (queremos una nueva dirección)
Yo digo que por toda esta tierra (necesitamos una reacción)
Bueno, debería haber una explosión juvenil (provocando la creación)
Que algo podamos comandar

¿Qué caso tiene decir "destruir"?
Quiero una vida nueva por todas partes

Queremos una dirección (por todo el país)
Quiero una dirección (por toda esta tierra)
Porque ésta es tu última oportunidad

No puedes desechar lo que antes fue
Pero para nosotros hay fundamentos que explorar

Yo digo que alrededor de todo el mundo he buscado lo nuevo
¡La explosión juvenil!

Una nueva dirección
Queremos una reacción
Provocar la creación
¡Buscando lo nuevo!

Alrededor de todo el mundo he buscado lo nuevo
Y lo sabes
Alrededor de todo el mundo he buscado lo nuevo

martes, 16 de julio de 2013

MARÍA TENA - TENEMOS QUE VERNOS (2003)

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Mi chica encontró esta novela abandonada debajo de sucios libros en remate, apilados en una tabla. Qué golpe de suerte comprar una Anagrama por solo tres soles (poco más de un dólar) También lo es que se trate de una novela cuyo argumento no me habría despertado interés, ni finalmente agradado, apenas unos años atrás, cuando las prioridades eran otras y no me rondaban pensamientos como la familia, la pareja y los hijos.

Tenemos que vernos podría ser alguna película mediterránea, de hecho desde el inicio comparten ese mismo tipo de ánimo. Lectura amable, sí, mas no complaciente. Triste a medida que avanza. Todo ocurre alrededor de una editora en jefe que disfruta descubriendo talentos literarios en su país, sintiéndose responsable del prestigio ganado. Es, con seguridad, lo único que tiene parecido a la felicidad. Los hijos están cada vez más a su aire y las diferencias con su marido, esas que al principio le parecían tolerables y hasta atractivas, se han ido acentuando hasta convertirse en tedio cuando están bien y propician la evasión mutua cuando están enfadados. La venta de la editorial y la cercanía al nuevo jefe le disparan preguntas que ambos esposos han evitado durante años, y tratado de cubrir con un bienestar ilusorio que nace en el lugar donde veranean año tras año. Sentimiento que va desgastándose a medida que pasan las estaciones. El libro está dividido en ellas cuatro, partiendo del otoño, más un epílogo donde una confidente propicia nuevas y amargas reflexiones.

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No es una novela perfecta. Siento que tiene algunos errores, como usar el nombre de la protagonista para adjetivar algunos objetos. Las dos únicas voces diferenciadas, la de narradora que finge saberlo todo y las continuas llamadas telefónicas de Clara, se confunden a menudo dándonos una sensación de que María Tena, autora con amplia experiencia en el campo literario, educativo y editorial español, describe al detalle una etapa propia, algo que se empeña en negar (solo a medias) al final del libro, lo que me parece otro error tremendo (el argumento, en realidad, nace de una historia contada por una amiga) Varios personajes no tienen grandes matices y algunas situaciones se desarrollan demasiado pronto o de plano no lo hacen. Con cierta frecuencia también se vale de frases gastadas ("hay recuerdos que no se borran nunca", "la vida es impredecible"). Pero también se las arregla para transmitirnos reflexiones acerca del jalar y ceder que es la vida en pareja; para transmitirnos una sensación de melancolía urbana además de los avatares de la dinámica actual de algunas editoriales (mis partes favoritas); lo curativo de las vacaciones y lo determinante que suele ser la familia y su recuerdo durante la niñez. Lo mejor del libro es cómo va creciendo en Clara el miedo y la incertidumbre, la ilusión y el desengaño, y la manera en que todo ello se relaciona con la edad y las decisiones mal tomadas. El final, eso sí, no es lo sorprendente que asegura la contratapa sino más bien una triste resignación.

No quiero ni tendré una vida así, y este libro me lo recuerda.

Tenemos que vernos
María Tena, 2003
Anagrama, 2003
184 páginas, rústica