martes, 24 de mayo de 2011

Eugene, toca una de Robert para mí

Gene Clark



Eh, hombre de la pandereta, toca una canción para mí
No tengo sueño y no hay lugar adonde pueda ir
Eh, hombre de la pandereta, toca una canción para mí
En la tintineante mañana te vendré a seguir

Aunque sé que el imperio de la noche ha regresado a la arena
Se escapó de mi mano, dejándome ciego aquí de pie
Pero aún sin ganas de dormir
Mi cansancio me sorprende, tengo marcados los pies
No tengo que encontrarme con nadie y la vieja calle vacía
Está demasiado muerta para soñar

Eh, Hombre de la pandereta, toca una canción para mí
No tengo sueño y no hay lugar adonde pueda ir
Eh, Hombre de la pandereta, toca una canción para mí
En la tintineante mañana te vendré a seguir

Llévame de viaje en tu mágica nave giratoria
Mis sentidos han sido anulados
Mis manos no pueden sentir lo que sujetan
Los dedos de mis pies
Demasiado entumecidos para caminar
Sólo esperan los tacones de mis botas
Para vagabundear
Estoy listo para ir a cualquier parte
Estoy listo para desvanecerme
Dentro de mi propio desfile
Lanza tu danzante hechizo en mi camino
Prometo someterme a él

Eh, Hombre de la pandereta, toca una canción para mí
No tengo sueño y no hay lugar adonde pueda ir
Eh, Hombre de la pandereta, toca una canción para mí
En la tintineante mañana te vendré a seguir

Aunque quizá oigas risas girando
Balanceándose locamente a través del sol
No se dirigen a nadie
Es sólo una escapada en la huída
Y aunque en el cielo no hay barreras
Y si oyes vagos indicios
de notas que se escapan de la rima
De tu pandereta en el momento preciso
Es sólo un payaso harapiento detrás de ti
No le prestaría ninguna atención
Es simplemente una sombra
Lo que estas viendo
Que él persigue

Eh, Hombre de la pandereta, toca una canción para mí
No tengo sueño y no hay lugar adonde pueda ir
Eh, Hombre de la pandereta, toca una canción para mí
En la tintineante mañana te vendré a seguir

Llévame entonces desapareciendo
A través de los humeantes anillos de mi mente
Bajo las ruinas neblinosas del tiempo
Más allá de las hojas heladas
De los encantados, aterrorizados árboles
Fuera la playa sacudida por el viento
Lejos del retorcido alcance
De la pena enloquecida

Sí, danzar bajo el cielo de diamantes
Agitando libremente con una mano
Silueteado por el mar
Rodeado por las arenas del circo
Con todo el recuerdo y el destino
Impulsado profundamente bajo las olas
Deja que me olvide del día de hoy
Hasta mañana

Eh, Hombre de la pandereta, toca una canción para mí
No tengo sueño y no hay lugar adonde pueda ir
Eh, Hombre de la pandereta, toca una canción para mí
En la tintineante mañana te vendré a seguir


♥ Allan Azulbotón
70 con Dylan
20 sin Clark

No hay comentarios: