martes, 1 de abril de 2014

New Kids... y Tonight: los nuevos Beatles

¿Podría The Beatles ser calificada como una boy band? Muchos afirman que sí. Fueron pulidos, vestidos y protegidos por un manager que los llevó al exito gracias a sus pegajosas canciones de temática romántica. Hacían, además, movimientos sobre el escenario ideados con el único afán de provocar un estallido de feromonas (por ejemplo los "whooo" y el movimiento de melena en "She Loves You"). Casi cualquier cliché de lo que se considera actualmente una boy band puede ser aplicado también a la primera etapa de The Beatles (hasta 1964, más o menos) A partir de ahí, innumerables epígonos con mayor o menor fortuna y grado de obviedad o desfachatez. Pero nunca nadie como los New Kids On The Block. La relación con los cuatro melenudos de Liverpool va más allá de la anécdota y salta a la vista para el conocedor desprejuiciado. Hay tantos símiles y casualidades, que aún ahora no sé si se trató de algo anecdótico o algo planificado. O si todo es cosa de la ya consabida repetición de la Historia.

Luego de constantes fracasos comerciales en sus inicios, los New Kids estuvieron a punto de ser espectorados por su discográfica y desaparecer con mucha pena y nada de gloria. La presión de un número uno en las listas para demostrar su validez era tanta como la que sufrieron The Beatles mientras grababan Please Please Me. Maurice Starr, manager del grupo (vaya nombre similar a Maureen, primera esposa de Ringo, quien también apellida Starr), convece a los ejecutivos de Columbia para grabar otro álbum y se lanza "Please Don't Go Girl" como single de adelanto. Durante aquellos meses de ese glorioso 1988 se editaba por primera vez en CD la discografía oficial de The Beatles y, reconociendo en estos chiquillos a sus sucesores, compartieron esa magia que salvó la vida a los de Boston de un momento a otro.

Desde entonces las referencias estéticas y musicales han sido legión. No solo las melodías son pegajosas y están perfectamente estructuradas, también usan instrumentos poco convencionales, convirtiendo sus hallazgos en el estudio en parte de un idioma nuevo que volvería a invadir los charts durante los noventa a través de boy bands que copiarían sus peinados, bailes y vestimentas. Respecto al look, Jonathan Knight comenzaría a peinarse como el Harrison de los Silver Beatles. Hasta en sus personalidades empezaron a parecerse a los ingleses. Donnie Wahlberg era tan o más rebelde que Lennon y Danny Wood se hizo cada vez más feo e inútil solo para que su grupo tenga también un Ringo. Sin embargo, nada como "Tonight". Fue el principio del fin.

Tras la gira Magical Mistery..., perdón, The Magic Summer Tour con la que recorrieron el mundo en 250 conciertos al año, decidieron agradecer a las fans por volverlos famosos y millonarios ("deja que destrocen la limosina, ellas la compraron"). Como se hiciera en "Thank You Girl" veintisiete años antes (¿la maldición del club de los 27?), los New Kids agradecen a sus fans con un single especialmente para ellas pero siendo a la vez autoreferenciales como lo fueron los Bealtes en "Glass Onion". Tomemos una estrofa de ambas canciones para demostrar este punto:

Tonight:

"Remember when we said, girl, please don't go,
And how I'd be loving you forever,
Taught you 'bout hangin' tough as long as you got the right stuff"

Glass Onion:

"I told you about strawberry fields
I told you about the walrus and me-man
Lady Madonna trying to make ends meet-yeah.
I told you about the fool on the hill
Fixing a hole in the ocean"


"Glass Onion" forma parte del LP conocido como El Álbum Blanco. Precisamente "Tonight" empieza con un sonido de guitarra acústica bastante similar al inicio de "The Continuing story of Bungalow Bill" (00:00 a 00:07) pasando al piano inicial de "Golden Slumbers" (00:00 a 00:40) sobre el que cantan una armonía a tres voces similares a las de Abbey Road (00:15), atravesándolas con cuerdas tipo "Eleanor Rigby" (00:19, 00:24, 00:27) y un punteo con wah wah que remite a "Yet It Is" (00:30). ¡Más de cuatro referencias y aún nos queda tres minutos de canción! Lo que sigue es un ritmo de batería a lo "Flying" pero producida por Jeff Lyne, con trompetas que nos recuerdan a "Penny Lane" (00:50) y gritos de las fans como en la Beatlemanía (01:03), solo que esto es más bien la Newkidmanía. Tras una ligera repetición de todo lo avanzado hasta ahora (01:10), empìezan a soltar frases como lo hicieran Paul y John al final de "All You Need Is Love" (02:13) y a cantar unos característicos la-la-lás similares a los escuchados en "Nowhere Man" (02:19). El toque final de tanta maestría pop de laboratorio es un piano a la manera intermedia de "In My Life" pero con el sonido que tuviera en "Lucy In The Sky With Diamonds" (02:38)

El videoclip también incluye algunas referencias. Por ejemplo la escenografía parece un bar cerrado, similar a aquellos en los que tocaban los Beatles en su época de Hamburgo. Las tonalidades son pasteles, como los trajes de La Banda De Corazones Solitarios (¡por entonces el mánager empezó a vestir como si él fuera el Sargento Pimienta!). Y hacen unos pasos de baile moviendo las manos tal y como las moviera un Lennon enajenado en los momentos de mayor éxtasis durante los conciertos del Shea Stadium.

Artística y comercialmente, "Tonight" fue el pico más alto de los New Kids. Y cuando llegas a lo más alto lo único que puedes hacer es bajar. Su carrera entró en permanente declive a medida que avanzaban los años noventa, apagándose tal y como el fade out con el que termina la canción. Pero, ¿saben?, el Pop es así. Solo es un instante en el que juventud, magia y melodía se estrellan. Ocurre tan deprisa que muchos atinamos a prestar atención solo cuando ya ha pasado y nada más quedan estelas. Lo único que resta es conservar lo que podamos, discos gloriosos por ejemplo, y evocarlo cada vez que querramos sonreír. Por eso siempre estarán en nuestros corazones. Los Viejos Chicos de la Cuadra, los de los sesenta, también.


Allan Azulbotón
Feliz 1ro de Abril

Nota 1: Los tiempos referidos son en base a la pista original de audio disponible en el CD Step By Step (1990), no a la del víeo.

Nota 2: Saludamos a Óscar García y Cristhian Manzanares por colaborar con algunos datos de este artículo. Ambos son grandes conocedores de música popular y desde hace bastante tiempo escriben con cierta regularidad en diversos medios impresos y web.

Nota 3: Nuestro fanzine acaba de entrar a su fase final. Pronto estará impreso y listo para distribuir.

sábado, 22 de marzo de 2014

Thud, Crackle, Pop : Una exposición para los amantes del vinilo

Pete McKee es uno de nuestros ilustradores favoritos. Paisano de los Pulp y los Arctic Monkeys, parece haberle influenciado el hecho de nacer en un gran año para la música pop británica. Lo cierto es que se trata de un gran enamorado de la cultura popular de su país, demostrándolo en cada una de sus pinturas. Fútbol, moda, cine, música, literatura, son temáticas de un trabajo que ha ocupado murales, diarios, afiches, y libros, ganando reconocimiento no solo entre sus ahora admiradores sino dentro del mismo ámbito al que rinde homenaje (no es raro encontrar una foto del artista junto a, por ejemplo, Jarvis Cocker o Richard Hawley)

Es precisamente esa temática musical la que más satisfacciones parece darle, y no es de extrañar teniendo en cuenta que McKee adora el coleccionismo de discos y todo lo que eso conlleva. Ha decidido entonces volver a preparar, tras cuatro años sin presentarse en Londres, una muestra de material nuevo. "’Thud, Crackle, Pop’: A Pop-Up Exhibition For Vinyl Lovers" es una exposición dedicada esta vez a los amantes del vinilo como formato. Ilustraciones y pinturas han sido colocadas en javas y mostradores para que los asistentes las vean como si estuvieran buscando y/o comprando discos, pues toda la galería ha sido re-diseñada a manera de una tienda de discos local. Una gran idea que lo hará aún más popular y abarrotará la sala, pues la muestra solo va durante dos días (el penúltimo fin de semana de mayo) y además el ingreso será gratuito.

Respecto al nombre, Pete explica: "Se trata de una celebración de todas las cosas del vinilo. Ya que la música es audible, el vinilo trae esa cualidad física a ella. Todo el proceso es una performance; hojear entre las javas, sacar con cuidado el disco de la funda, voltear tu lado preferido, colocarlo en la tornamesa y bajar cuidadosamente el brazo sobre el disco negro que gira. Oyendo el "thud", "crackle" y "pop" antes de que el surco empiece a sonar. Recostándote con la funda, admirando el arte de la carátula y leyendo las letras. Este es mi homenaje al vinilo y la gloria de las portadas de doce pulgadas".

Aquí en LGCES nuestro amor por este formato es el mismo desde hace años, por eso entendemos muy bien a qué se refiere. Así que, aunque estemos lejos, prestaremos atención a cualquier noticia de esta exposición. Ya sea mediante los fans o a través de la web creada especialmente para el evento: www.thudcracklepop.com En ella hay vídeos, fotografías, entrevistas y listas hechas por personalidades de la música y el arte gráfico. Vale mucho la pena echarle un vistazo.

Pete McKee
’Thud, Crackle, Pop’: A Pop-Up Exhibition For Vinyl Lovers
Viernes 23 y Sábado 24 de Mayo
Londres, 2014

martes, 25 de febrero de 2014

Saint Etienne nos cuenta una historia



Cuando tenía diez quería explorar el mundo. Habían niños mayores en la escuela que habían andado todo el camino a Somerset solo para ver la casa de Peter Gabriel (Peter Gabriel de Genesis). El modo en que vestían, el modo en que sus cabellos caían sobre sus cuellos de capa. Todo sucedió gracias a la música. Quería saber por qué yo no podía ir a Somerset por mi cuenta, así que usé al Top Of The Pops como mi Atlas Mundial.

En 1974 compré mi primer single, de Woolies, en Redhill; empecé a memorizar las listas, a memorizar las ligas. El almuerzo del martes a las 12:45, la tarde del sábado a las cinco en punto. No iba a la iglesia, no la necesitaba. Harvests verdes y amarillos, Pyes rosados, Bells plateados, y el extraño e importante sonido del sintetizador.

Kevin nos llevó a las fiestas en su Morris Minor y había chicos, y había alcohol, y casas adosadas estilo Tudor. Y los primeros besos, y las terribles frases de conversación. Pero al final, la conversación siempre volvía a la música.

Estaba enamorada, y sabía que él me amaba porque me grabó una cinta. La hice sonar en mi dormitorio. Yo vivía en mi habitación, todos nosotros lo hicimos; leyendo "Smash Hits" y "Record Mirror", a Paul Morley y la "NME", con Dave McCulloch y la "Sound", los Modern Eon y los Modern English, la Mute, Y, Zoo, Factory. Cortándolas, absorbiéndolas, manejando la historia a nuestra manera.

Tuve mis examenes de admisión un mes después, pero yo solo quería escuchar a los Dexys, New Order, cualquier cosa de Postcard. Unas semanas más y sería libre, unas semanas más y la música no tendrá que ser tan privada. Estaría ahí para mí. Estaría ahí para mí, y cuando me casara y cuando tuviera hijos. ¿Marc Bolan seguiría siendo tan importante?

Sobre la frontera, estoy envejeciendo. Solo el cielo sabe lo que está en camino. Cada día particular, el amor está aquí para quedarse.

Saint Etienne
Words And Music (2012)

martes, 3 de septiembre de 2013

Joe Dunthorne - Submarino (2008)


En la parte de los agradecimientos el autor menciona que concibió la historia originalmente como un relato breve, publicándolo en internet. No fue hasta recibir una entusiasta acogida que decide convertirla en novela, trabajando en ello durante un curso de Escritura Creativa. Una vez leída, es inevitable notar que se trata de la primera novela de un autor joven (actualmente de 31 años). Es entusiasta, actual, divertida, tristealegre. Lamentablemente, hacia el final, desvaría y el sabor final no es todo lo dulce que uno presagia al comienzo.

El libro empieza bien. Valiéndose de una narración en primera persona, sienta las bases de la dinámica que tiene nuestro personaje principal con los demás, especialmente sus padres. Oliver Tate es un chiquillo de quince años con una mente que ha envejecido unos cuántos años más, compensando su inexperiencia con una desarrollada capacidad de observación. Es retorcidamente romántico y solo tolera su propia y muy marcada obscenidad verbal y sexual, aunque a veces sea extrañamente pudoroso consigo mismo (no tiene remilgos en decir "pene", pero a la orina le dice "pipí") Está a punto de cumplir un año más y quiere perder la virginidad. Pero cómo concentrarse del todo en su objetivo si sus padres, sus exasperantes padres, atraviesan tal vez la fase más baja de un matrimonio extraño. Aunque ha logrado echarse una bonita novia compañera de clases, pirómana y alérgica a los perros (y, sin embargo, tiene uno), ésta atraviesa sus propios problemas familiares debido al tumor cerebral de su madre y el peligro de muerte inminente que eso conlleva.

Lo mejor de la novela está en sus dos primeras partes. Los diálogos y situaciones se resuelven de manera divertida e ingeniosa, con referencias a programas de televisión, videojuegos, dulces o situaciones escolares. Es aquí donde Dunthorne se luce, rememorando a través de sus adolescentes personajes su propia juventud en los años noventa. Es encantadora la manera en que Oliver y Jordana pasan las tardes, compartiendo (casi todos) sus secretos mientras pasean por el pueblo, ocultándose para meterse mano y observando la superficie de cuando en cuando (¡Submarino!) Me ha gustado también cómo él intenta reanimar a su padre y no perturbar a los de su novia (diametralmente opuestos a los suyos) Sin embargo, como todo adolescente, auto-sabotea su paso por el fin de la adolescencia con un cinismo a veces impostado. Lo que le lleva a agudas conclusiones acerca de la paternidad, el matrimonio, la infidelidad y el futuro, dejando, en el fondo, un sabor amargo tras una divertida primera lectura.


El problema viene cuando las situaciones motor, aquellas en las que el libro se sostiene, se resuelven y el ritmo empieza a decaer. La relación de marido y mujer de Lloyd y Jill, por ejemplo, ha quedado más que clara pero se reincide en ella tras una infidelidad fallida y solucionada de manera inverosímil. Jordana, uno de los ejes de la trama que solía robarse el show, luego de acostarse con Oliver se disuelve sin más y tanto ella como su situación familiar queda relegada a un tercer plano. Por último, la reaparición de Zoe, que al comienzo del libro servía en parte para graficar algunas situaciones en el colegio y como excusa para conocer algo más de la mente de Oliver, no aporta nada digno de mención hacia el final. En fin, que es una pena que un libro que prometía bastante acabara tal y como ha terminado.

Mientras escribo esto escucho una y otra vez el EP de seis cortes que compuso Alex Turner, líder de los Arctic Monkeys, para la adaptación fílmica de la novela. Fue precisamente gracias a la película que llegué al libro. Recuerdo que me gustó así que la veré otra vez este fin de semana. Respecto al autor, esta primera novela, a pesar de sus errores es suficientemente buena e interesante como para seguirle la pista a futuro. Por lo pronto su segunda novela, Wild Abandon, publicada con igual éxito entre crítica y público (una de las novelas del año para Nick Hornby, ni más ni menos) ha sido recientemente editada en español. Vamos a ver qué pasa.

Submarino
Joe Dunthorne, 2008
Punto De Lectura, 2012
traducción de Isabel Murillo, 2011
430 páginas, rústica

domingo, 11 de agosto de 2013

The Jam - Start! [11-08-80]


Luego de empezar los ochenta con un involuntario error que les daría su primer número uno en las listas (la fábrica de discos confundió los lados del single, colocando Going Underground como cara A y Dreams Of Children como cara B, las intenciones eran exactamente lo opuesto), los Jam habían ingresado al estudio para trabajar en su siguiente álbum: Sound Affects. Entre las influencias que por entonces asimilaban se encuentra el minimalismo, el funk radiable de Michael Jackson en Off The Wall (1979), las bandas de post-punk, la poesía contemporánea de Liverpool y el pop-art. Habían llegado a esta última gracias a los británicos Creation ("nuestra música es roja, con flashes púrpura"), cuyo sonido e iconografía rinde homenaje a pintores norteamericanos de este estilo, especialmente su segundo single: Painter Man/Biff Bang Pow!, de 1966. Sin embargo, el disco decisivo fue Revolver (también de 1966), girando en el tocadiscos repetidamente a lo largo de las sesiones de grabación.


Start!, el single de adelanto (y número once en su discografía), lanzado el 11 de agosto de 1980, presentaba un nuevo estilo para la banda. Toma como base parte del ritmo de fondo de Taxman y desarrolla una melodía diferente, de instrumentación minimalista. Incluso la letra tuvo un enfoque distinto al acostumbrado en ellos, tomando un cariz casi conversacional. Aunque a primera vista parezca dedicada a una groupie o a una relación de una sola noche, desarrolla en realidad el concepto corto y categórico de la canción pop de dos minutos y lo que se debe comunicar en ella, efímero y duradero al un tiempo, de ahí su duración y carácter adictivo ("Two Minutes" era el título provisional, en la etapa inicial de grabación de demos). Es una referencia directa al pop-art sesentero, tal como lo es también la portada del single (con las letras A y T en minúscula) y el grabado en la Rickenbaker usada en el clip, perteneciente al cuadro "Whamm!" de Roy Lichtenstein, con un Weller vistiendo a lo John Leenon circa 66 (gafas circulares incluidas).

La canción llegó directo al número 3 de las listas. Dos semanas más tarde, los Jam alcanzaban por segunda vez la posición número 1.



No es importante que tú sepas mi nombre
Ni que yo sepa el tuyo
Si nos comunicamos por dos minutos solamente
Será suficiente
Para saber que alguien en este mundo
Se siente tan desesperado como yo
Y lo que das es lo que obtienes

No importa si nunca nos volvemos a encontrar
Lo que hemos dicho permanecerá siempre
Si nos entendemos por dos minutos solamente
¡Será un comienzo!
Para saber que alguien en esta vida
Ama con una pasión llamada odio
Y lo que das es lo que obtienes

Si nunca jamás te vuelvo a ver...
Si nunca jamás te vuelvo a ver...
Otra vez


martes, 23 de julio de 2013

The Jam - All Around The World [23 - 07 -1977]


A pesar de formar parte de la oleada punk con un gran LP y single debut, The Jam pronto chocarían con este movimiento. Paul Weller no solo se había agarrado a golpes con el bueno para nada de Sid Viciuos (luego que este se mofara de haber robado el riff de In The City para Holidays In The Sun), quería hacer lo mismo con Mick Jones y el resto de los Clash por dos motivos. El primero, la gira White Riot Tour en mayo del 77 que los Jam abandonaron por sentirse estafados económicamente. El segundo, su negativa a tocar en TOTP aduciendo motivos políticos y comerciales (la BBC se "vengaría" tres años más tarde). Weller los llamó hipócritas, pues desde enero habían firmado un contrato con CBS por más de 120 mil libras. El punto más crítico llegó al final de un concierto de los Jam, en la que Weller sacó un ejemplar de Sniffin' Glue y lo quemó frente a un auditorio lleno de punks (entre los que estaban Jones y Strummer) diciendo: "esta es su biblia de mierda".

¿Por qué estaba tan molesto? Porque tan solo en unos pocos meses la movida punk había pasado de "podemos hacerlo todo" a "solo nos interesa esto". La culpa era de los fans y de algunos grupos que alimentaban esa tozudez. A Weller y su banda, por ejemplo, los acusaron de sixties, de revivalistas ("¿cómo diablos voy a ser revivalista si apenas tengo 18 años?"), se burlaron de sus trajes y sus covers de R&B. Weller se sitió decepcionado. Nunca se consideró punk, pero el punk le había servido para avanzar no solo estética y musicalmente (algo que nunca dejó de hacer, siempre desde una perspectiva modernista) sino hasta de manera política (algo que con el tiempo iría más allá de las canciones, fundando una editora de discos, una de libros, y organizando conciertos de recaudación de fondos para sindicatos en huelga) Se había peleado por las mismas razones con Caroline Coon del Melody Maker. Le enfadaba sobremanera, por ejemplo, que solo las bandas de Londres (especialmente las salidas de las escuelas de arte) se consideraran auténticas y a él un advenedizo por ser del extrarradio (en Sounds From The Street, del primer LP, canta: "I know I come from Woking and you say I am a fraud")

Con los meses muchos se unieron a su causa, incluso el mismísimo Mark Perry, editor de Sniffin' Glue, quien mandó a la mierda su propio fanzine y a los punks adocenados y pasó de las letras a la acción formando Alternative TV a fines de julio del 77. Precisamente ese mes, el día sábado 23, los Jam lanzan All Around The World, a medio camino entre el berrinche y la autoconfirmación, llegando directo al puesto 13 de las listas, lo que les vale otra presentación en el Top Of The Pops. Y más fans por todo el país visitando Carnaby Street en busca de los mejores y más elegantes trapos a medida, y prestos a unirse al nuevo ejército mod.



Por todo el país (queremos una nueva dirección)
Yo digo que por toda esta tierra (necesitamos una reacción)
Bueno, debería haber una explosión juvenil (provocando la creación)
Que algo podamos comandar

¿Qué caso tiene decir "destruir"?
Quiero una vida nueva por todas partes

Queremos una dirección (por todo el país)
Quiero una dirección (por toda esta tierra)
Porque ésta es tu última oportunidad

No puedes desechar lo que antes fue
Mas para nosotros hay fundamentos que explorar

Yo digo que alrededor de todo el mundo he buscado lo nuevo
¡La explosión juvenil!

Una nueva dirección
Queremos una reacción
Provocar la creación
¡Buscando lo nuevo!

Alrededor de todo el mundo he buscado lo nuevo
Y lo sabes
Alrededor de todo el mundo he buscado lo nuevo

martes, 16 de julio de 2013

María Tena - Tenemos Que Vernos (2003)


Mi chica encontró esta novela abandonada bajo libros sucios en remate, apilados en una tabla. Qué golpe de suerte comprar una Anagrama por solo tres soles (poco más de un dólar) Lo es también que se trate de una novela cuyo argumento no me habría despertado interés, ni finalmente agradado, apenas unos años atrás, cuando las prioridades eran otras y pensamientos como la familia, la pareja y los hijos no me rondaban.

Tenemos que vernos podría ser alguna película mediterránea, de hecho desde el inicio comparten ese mismo tipo de ánimo. Lectura amable, sí, mas no complaciente. Triste a medida que avanza. Todo ocurre alrededor de una editora en jefe que disfruta descubriendo talentos literarios en su país, sintiéndose responsable del prestigio ganado. Es, con seguridad, lo único que tiene parecido a la felicidad. Los hijos están cada vez más a su aire y las diferencias con su marido, esas que al principio le parecían tolerables y hasta atractivas, se han ido acentuando hasta convertirse en tedio cuando están bien y propician la evasión mutua cuando están enfadados. La venta de la editorial y la cercanía al nuevo jefe le disparan preguntas que ambos esposos han evitado durante años, y tratado de cubrir con un bienestar ilusorio que nace en el lugar donde veranean año tras año. Sentimiento que va desgastándose a medida que pasan las estaciones. El libro está dividido en ellas cuatro, partiendo del otoño, más un epílogo donde una confidente propicia nuevas y amargas reflexiones.


No es una novela perfecta. Tiene errores, como usar el nombre de la protagonista para adjetivar algunos objetos. Las dos únicas voces diferenciadas, la de narradora que finge saberlo todo y las continuas llamadas telefónicas de Clara, se confunden a menudo dándonos una sensación de que María Tena, autora con amplia experiencia en el campo literario, educativo y editorial español, describe al detalle una etapa propia, algo que se empeña en negar (solo a medias) al final del libro, lo que me parece otro error tremendo (el argumento, en realidad, nace de una historia contada por una amiga) Los personajes no tienen grandes matices y algunas situaciones se desarrollan demasiado pronto o de plano no lo hacen. Con cierta frecuencia también se vale de frases gastadas ("hay recuerdos que no se borran nunca", "la vida es impredecible"). Pero también se las arregla para transmitirnos reflexiones acerca del jalar y ceder que es la vida en pareja; para transmitirnos una sensación de melancolía urbana además de los avatares de la dinámica actual de algunas editoriales (mis partes favoritas); lo curativo de las vacaciones y lo determinante que suele ser la familia y su recuerdo durante la niñez. Lo mejor del libro es cómo va creciendo en Clara el miedo y la incertidumbre, la ilusión y el desengaño, y la manera en que todo ello se relaciona con la edad y las decisiones mal tomadas. El final, eso sí, no es lo sorprendente que asegura la contratapa sino más bien una triste resignación.

No quiero ni tendré una vida así, y este libro me lo recuerda.

Tenemos que vernos
María Tena, 2003
Anagrama, 2003
184 páginas, rústica

lunes, 29 de abril de 2013

The Jam - In The City [29 - 04 -1977]


El 19 de mayo de 1977, jueves por la noche, los Jam aparecen por primera vez en Top Of The Pops tocando su primer single, In The City, que había ingresado al Top 40 luego de tres semanas (regresando a las listas con cada re-edición, la última de ellas el 2002).

Vestidos de traje y corbata estrecha, con el corte de cabello adecuado (en el caso de Paul), usando palabras en clave ("faces") y armados de dos Rickenbacker, el revival mod empezó aquí, amparado en el floreciente punk al que un Weller chiquillo se uniría entusiasta llamándolo "la idea joven" (luego, como lo hizo también el creador del fanzine Sniffin' Glue, se marcharía molesto por el rápido doble discurso del movimiento) Es un himno vibrante que celebra la vida en las calles, la creación y la juventud, y rechaza la cerrazón adulta y la brutalidad policial. ¿Cuántos chiquillos que no los conocían cambiaron su modo de ver y hacer las cosas luego de ver esto en la tele y salieron a buscar la canción? El primer álbum, editado justo al día siguiente, un soleado viernes, llegó directo al Top 20.

Los doce surcos de aquel primer LP, cover de Batman incluído (más una versión de Larry Williams que tocaron también los Beatles), están llenos de insolencia e inocencia adolescente, de dolorosa belleza (Away From The Numbers) y de frases memorables ("usa cualquier ropa siempre que sean brillantes", "en la ciudad hay mil hombres uniformados y espero que nunca tengan el derecho de matar a nadie", "cuando bailas toda la noche tienes la sensación de ser parte de algo") Era una nueva escuela de arte, que no hacía sino confirmar las expectativas que había tenido Chris Parry, A&R de Polydor, luego de ver a la banda en enero del mismo año dar uno de sus mejores conciertos en el Marquee ante más de 500 personas, fichándolos el mes siguiente por apenas seis mil libras, cifra muy por debajo de las cuarenta mil de los Pistols en EMI o las más de cien mil de los Clash en CBS (White Riot y Anarchy In The UK ya sonaban por todo el país). Fue un momento emocionante e irrepetible de la música popular británica, del que los Jam iban a ser parte con bastante rapidez.



En la ciudad hay miles de cosas que quiero decirte
Pero cada vez que te acercas, me haces lucir tonto
Quiero decir, quiero contarte
Acerca de las ideas de los jóvenes
Pero tú las conviertes en temores

En la ciudad hay mil rostros todas brillando radiantes
Y esos rostros dorados tienen menos de veinticinco años
Quieren decir, quieren contarte
Acerca de la idea joven
Mejor escucha ahora que ya has dicho tu parte

Y sé lo que estás pensando
Aún crees que soy una mierda
Pero mejor escucha, tío
Porque los chicos saben dónde están

En la ciudad hay mil hombres en uniformes
Y espero que nunca tengan el derecho de matar a un hombre
Queremos decir, queremos contarte
Acerca de la joven idea
Y si no funciona, al menos diremos que lo intentamos

En la ciudad, en la ciudad
En la ciudad hay mil cosas que quiero decirte

domingo, 17 de junio de 2012

And The Giraffe - Something For Someone EP (2011)


Nunca publiqué la lista de mis canciones favoritas del 2011, y de haberlo hecho seguro habría faltado alguna del hasta ahora único disco de And The Giraffe. Se trata de los amigos Josh Morris y Nick Roberts, quienes se conocieron en Florida durante una visita de orientación universitaria y empezaron a tocar juntos el último año de escuela, tomando el nombre del libro para niños The Giraffe And The Pelly And Me (Roald Dahl, 1985) Josh se mudó temporalmente a Tennessee, por lo que continuaron trabajando vía Dropbox. Juntos otra vez, decidieron grabar en la habitación de Nick en a mediados del año pasado, en pleno verano americano, ayudados ocasionalmente por Malcolm Martin en batería y Robert Edmondson en bajo, saxo y algo de producción. Ambient Dream Folk le llaman ellos.

Aunque al comienzo se tiene la sensación de estar oyendo la misma canción, tras prestarle la atención debida se descubre un sonido íntimo y cálido, con melodías lánguidas y letras que parecen escritas por nuestro mejor amigo de la adolescencia, ése que ya no vemos. Escritura sincera considerando que ambos muchachos apenas si acaban de superar los veinte años. El desamor, el barrio, las ganas de conservar personas, momentos y lugares, los deseos de dejar todo atrás cuando finalmente las cosas cambian, la esperanza.

Las canciones se pueden escuchar y descargar todavía en el bandcamp de la banda, y comprarlas por el precio que se desee. En cambio, las 50 copias de bonito diseño hecho a mano por Jennifer Pappas, artista amiga del dúo, se agotaron. Una lástima porque el precio era bajo y un disco como éste se debe tener en la estantería. Su calidez es ideal para estos fríos meses en los que la noche no solo llega más temprano sino también tarda más en irse.



Falling under underground love

The blindsiding wildfire crept through the fog
It ended our dreams and ended us all
A new temptation followed thereafter
A desire to move to move on faster

Ask me again in five hundred years
If death on my doorstep tingled my fears
If pleas for clean shadows had any chance at all
Or if underground love got lost, lost in the fog

Can you please forgive me for my sins?
I'll love you forever when our new life begins
Be it underground or on top the world
I'll shred those blank pages
I'll save those old words

Cause I'm falling under underground love
Falling under underground love

Ask me again in five hundred years
If death on my doorstep tingled my fears
If pleas for clean shadows had any chance at all
Or if underground love got lost, lost in the fog


♥ Allan Azulbotón
Creciendo pero no más alto